ESTA ES GRAN PARTE DE MI HISTORIA

 

Como siempre digo, me considero un privilegiado por poder compaginar Psicología y Deporte, ya que me está ayudando a conocer grandes personas y, por lo tanto, a crecer día a día. Actualmente juego en el Afanion CB Almansa en liga LEB Plata, dónde también ejerzo como Psicólogo Deportivo, ayudando tanto a jugadores y entrenadores como a padres, madres y directivos. Trabajo con dinámicas de grupo, charlas, talleres, ejercicios de valores. Todo encarado a la mejora de la relación de todas las partes de un club y que esta se vea reflejada en el beneficio de los más importantes, los niñ@s.

Mi carrera deportiva la he desarrollado mayormente en Granada, ciudad donde nací, aunque estos últimos 3 años me he dejado caer por Castilla la Mancha, jugando dos temporadas en el Fundación Globalcaja La Roda y actualmente en el Afanion CB Almansa.
Igualmente, mi trabajo con la Psicología Deportiva, va de la mano de estos dos últimos clubes que, aparte de mi labor como jugador, me han permitido ejercer la psicológica en la manera que expliqué más arriba.

Si quieres saber más sobre mí carrera como jugador o como psicólogo deportivo, no tienes más que pinchar en estos enlaces.

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Mi historia con la Psicología no es, ni mucho menos, la ideal, ni la típica que llega por vocación o por gustos, simplemente me encontré con ella, cosa que a día de hoy siempre agradezco. Cuando las puertas de la Universidad acechaban en esos últimos años de instituto, mi deseo era el de estudiar Fisioterapia (me encantaba el deporte, lo practicaba y pensé que encajaba genial con ese tipo de estudios) Los dos años de bachillerato los saqué con bastante soltura, así que con mantener el nivel en selectividad, estaba hecho. Como siempre, mis padres (benditos sean), estuvieron encima de mí a la hora de elegir los grados a los que quería optar y, menos mal, porque el palo que me di en selectividad no fue ni medio normal, fui de sobrado debido a mis notas previas y el golpe que me di fue de cuidado.

Tal fue la cosa que tuve que echar como 7/8 carreras para no quedarme fuera, siendo la cuarta, sino recuerdo mal, Psicología. De buenas a primeras un día me llegó un correo comunicándome que había entrado en el Grado, así que pensé, pues con esto vamos para adelante, que ya habrá tiempo de cambiarnos si no me gusta o no sale bien. Dediqué el primer año a descubrir la magia de esta ciencia, hasta que cuando me volví a preguntar a final del primer curso que cuál era la dirección a tomar, decidí seguir. Pienso que más allá de los conocimientos, que también, me sirvió mucho para encontrarme a mí mismo y pensar de otra manera (fue un proceso de ‘cultivo’ muy rico), además de las bellísimas personas que conocí y con las cuales me sigo viendo dos veces al año como mínimo.

Una vez terminé la carrera, el baloncesto me impedía salir de Granada, así que pensé en seguir formándome y dije, me encanta el deporte, lo practico ‘profesionalmente’, pues Psicología Deportiva. Así entré en un máster online dónde el final (que para mí resultó ser el principio) consistía pasar 10 días en la sede del máster con todos los compañeros y dónde cada día éramos testigos de las ponencias impartidas. Ahí, todo lo que había leído, estudiado y vivido durante 5 años entró en mi cabeza y en mi cuerpo como si hubieran tirado un cubo lleno de agua encima. Además, coincidió que justo antes de ir, rechacé la oferta para volver a jugar en el equipo dónde lo había hecho toda la vida. Ahí realmente empezó mi historia, justo un mes antes todavía tenía en mente volver a estudiar selectividad para entrar en fisioterapia, pero esos 10 días se convirtieron en toda una vida.
Desde entonces, sigo intentando mantener las relaciones con las grandes personas y profesionales de las que aprendí tanto, así como seguir haciéndolo ahora con toda la Psicología que intento aportar. Trabajo en las escuelas del club dónde juego tanto con padres, como con los jugadores y los entrenadores e intento desarrollarme como escritor explayándome en un par de webs dónde cuento lo poco que sé. Porque es eso lo que realmente he aprendido, que sé muy poco y que espero no cansarme nunca de aprender (de las personas sobretodo), seguro que haciendo eso, encuentro más sentido a mi camino (deportivo, profesional y personal), lo demás vendrá solo.